EL ESTRÉS Y LA HOMEOPATIA
El estrés es imprescindible para la vida, pero tenía un sentido completamente distinto hace miles de años, cuando el ser humano se dedicaba a la caza y era este mecanismo el que le alertaba del peligro desencadenando el proceso que lo preparaba para la lucha o huida.
El estrés que en general experimentamos los humanos hoy es una reacción adversa a presiones excesivas u otras demandas de la vida moderna. La tensión muscular necesaria para luchar físicamente con un enemigo se convierte en contracturas y dolores de espalda. La interrupción momentánea de la digestión, una función necesaria en un momento de alerta, se convierte en un problema digestivo cuando el estado de alarma se repite muchas veces al día. La recarga de energías que nos permitía en la antigüedad enfrentarnos a un peligro, al no usarla se convierte en ansiedad (exceso de energía latente).
Un estado de estrés continuo y que se prolonga en el tiempo, inevitablemente se terminará manifestando con síntomas tanto físicos como emocionales. Algunos de los síntomas que pueden presentarse son palpitaciones, dolores de cabeza, dolores musculares y articulares generalizados, pérdida del apetito y del deseo sexual, mandíbula rígida y rechinar de los dientes, variaciones bruscas de peso, problemas digestivos, insomnio, falta de energía y concentración, pérdida de memoria, ansiedad, tristeza, depresión, irritabilidad, entre otros. Demasiado estrés o un estado de estrés crónico pueden a largo plazo enfermarnos y afectar permanentemente nuestra salud.
El descubridor del Estrés (stress), Hans Selye, publicó su artículo "A Syndrome produced by Diverse Nocuous Agents" (Un síndrome producido por diversos agentes nocivos. Nature: 138, 32) en 1936. En este describía una sintomatología que se presentaba en ratas de laboratorio y que no había sido detectada por nadie hasta ese momento. Con esto Selye no solo estaba introduciendo un nuevo concepto, sino que también estaba presentando una original propuesta teórica que cambiaría el modo de entender al hombre y la relación e interacción con lo que le rodea, y Junto con ella, un nuevo modo de ver la vida cotidiana.



En ese artículo publicado por Nature, Selye describió el síndrome al que nombró "stress" identificando tres fases en su proceso. Al conjunto de esas tres fases le llamó Síndrome General de Adaptación.
Selye presenta y describe el problema del estrés en su artículo, pero no habla de sus posibles consecuencias en las personas (su experimento fue en ratas), ni de un posible tratamiento.
Enlace al artículo de Selye publicado en Nature en 1936: https://www.nature.com/articles/138032a0
*Nota: En su artículo original, Seyle utilizó la palabra "Stress" para describir la 1ra fase, pero fue cambiada por los editores de la revista porque en aquellos años se conocía con esta palabra a la tensión nerviosa (histeria) de las mujeres, y creyeron que eso podía crear confunsión al lector, así que la sustituyeron por las palabras: “reacción de alarma”. A Selye no le pareció que esas palabras tuvieran la fuerza que poseía el concepto de estrés, por lo que en posteriores trabajos siguió dándole ese nombre al síndrome por él descubierto.
HOMEOPATIA EN EL MANEJO DEL ESTRES
Cada individuo tiene una forma particular de enfrentar una misma situación estresante. La homeopatía es una herramienta de gran ayuda frente al estrés y sus consecuencias, ya que tiene una mirada individualizada e integral de la salud. La homeopatía unicista buscará aliviar los síntomas puntuales en quien lo padece, pero fundamentalmente tratará la causa de fondo que provoca el estrés excesivo en esa persona en particular.
Uno de los principios en los que se basa la homeopatía es la individualización del tratamiento, por lo que lo más conveniente siempre es la consulta con el médico homeópata que evaluará en la consulta cuál es el medicamento más adecuado en cada caso para tratar de fondo el problema.
El tratamiento homeopático de fondo no solo ayuda a encontrar los recursos que cada organismo en particular precisa para volver al estado de salud integral, sino también a recuperar su capacidad de mantener un equilibrio duradero.
Existen ciertos medicamentos homeopáticos que se prescriben más frecuentemente para ayudar a combatir el estrés agudo, es decir, el estrés causado por situaciones puntuales en momentos determinados, como los listados a continuación:
• Argentum Nitricum: El tipo de personas que están siempre estresadas y apresuradas, especialmente antes de acontecimientos importantes y con tendencia a tener fuertes palpitaciones.
• Nux Vómica son personas muy irritables y coléricas. Intolerantes a la contradicción. Suelen presentar transtornos digestivos.
• Passiflora Incarnata es especialmente útil para reducir la tensión o ansiedad que se asocia a alteraciones del sueño.
Algunas recomendaciones para nuestros hábitos diarios que nos ayudarán a acompañar el tratamiento y manejar el estrés son:
1. Evitar las bebidas con alcohol, el café, fumar, bebidas excitantes.
2. Realizar ejercicio habitualmente, como caminatas de al menos media hora al día.
3. No abusar de la tecnología y tratar de "desconectarse" al menos 2 horas antes de ir a dormir.
4. Mantener un horario de sueño más o menos constante y un buen descanso.
5. Hidratarse bien y llevar una alimentación lo más saludable posible.
6. Practicar ejercicios de respiración como la meditación y el mindfulness que están comprobados ser de gran ayuda para reducir el estrés y la ansiedad.
7. Mantenernos en contacto con nuestros seres queridos y amistades.

ARTICULO SOBRE ESTRES Y TRATAMIENTO HOMEOPATICO
Por la Dra. CONCEPCIÓN CALLEJA
Licenciada en Medicina y Cirugía. Presidenta de la Sociedad Médico Homeopática de Cantabria
«Este artículo aborda el estrés analizando sus causas más comunes y opciones de tratamiento homeopático, que se diferencian de los tratamientos de la medicina convencional —ansiolíticos, antidepresivos, etc.— sobre todo por su buen perfil de seguridad, ya que no se asocian, por ejemplo, a efectos secundarios como la somnolencia, que a menudo impiden al paciente conducir o manejar maquinaria peligrosa.»
COVID-19 y estrés
Los efectos directos e indirectos del COVID-19 afectan la vida de miles de millones de personas en el mundo y, debido al encierro por cuarentena y a las incontables medidas de control sanitario, se modificaron o se forzaron nuevas formas de interacción entre los miembros de una población. La vida en el hogar, la escuela, las actividades laborales, el esparcimiento, las relaciones, etc.
En varios países se están haciendo estudios para ver cómo esto está afectando a sus habitantes. Estos reportan altos niveles de estrés de la población, ansiedad y depresión, entre otros síntomas.
FUENTES:
