Farmacia Maure - La Homeopatía y sus protagonistas -Constantine Hering-

La Homeopatía y sus protagonistas

-por Farmacia Maure-

Constantino Hering, padre de la Homeopatía en Norteamérica

Cosntantino Hering es reconocido como el padre de la Homeopatía en Norteamérica y sucesor de Samuel Hahnemann, a quien admiraba profundamente y con quien mantuvo amistad hasta sus últimos días.
Nació el 1º de enero de 1800 en Oschatz, Sajonia (actualmente Alemania).
Desde muy chico se caracterizó por su carácter curioso y por su avidez por la lectura.
Comenzó sus estudios universitarios en la Universidad de Lepzig y en 1826 obtuvo su título de médico en la Universidad de Wurzbug.
Hering era estudiante y asistente de Dr. Robbi, médico cirujano muy reconocido de la época, quien después de una iniciativa hacia la homeopatía se había convertido en uno de sus grande opositores.
Un editor de libros de medicina (Baugmgartner, quien curiosamente, algún tiempo después, se pasó a las filas de la homeopatía) le había pedido al Dr. Robbi que escribiera un libro en contra de Hahnemann y la Homeopatía titulado Heresy.
Sin tiempo suficiente para dedicarle a la escritura, el Dr. Robbi mandó a su asistente con el editor para que él lo escribiera.
Éste se entregó entonces por completo al estudio de los escritos de Hahnemann para poder rebatir sus ideas. Fue entonces que Hering decidió repetir el experimento original con la China rubra, que ayudó a Hahnemann a descubrir la Homeopatía, experimentando los mismos síntomas de la malaria.
Hering se quedó impresionado: los resultados de su investigación experimental demostraban por completo los principios homeopáticos que sus colegas le habían invitado a condenar.
En esos tiempos Hering sufría de gangrena en su dedo índice derecho por una herida que recibió durante la disección de un cadáver. Los médicos le recomendaban amputarlo, pero uno de sus amigos lo persuadió para que tomara una dosis homeopática de arsenicum álbum y su dedo se salvó de ser amputado.
Éste hecho hizo que Hering se convirtiera definitivamente a la Homeopatía.
En 1824 escribe su primera carta a S. Hahnemann.

Poco después fue enviado por el rey de Sajonia a Surinam para realizar estudios botánicos.
Fue allí donde comienza sus investigaciones y experimentos con los venenos de serpiente para fines homeopáticos.
Hering experimentó en sí mismo con el veneno de la Lachesis como el primero de 104 experimentos que realizó, llegando a introducir medicamentos tan importantes como Glononium, Psorinum y la misma Lachesis.
En 1833 se muda a Philadelphia, centro de la Homeopatía Norteamericana, donde dirigió la reconocida Academic of the Homeopathic Healing Art, en Allentown, Pensilvannya, primera escuela de Homeopatía.
Hering se casó 3 veces ya que enviudó las dos primeras, y tuvo 12 hijos.
Fue un hombre sumamente activo y gregario, su casa estaba siempre llena de visitas y procuraba estar en contacto con los grandes homeópatas y científicos contemporáneos.
Fue el primero en introducir la elaboración de la potencia decimal en EEUU y Rudolph Tafel, pionero farmacéutico fundador de los primeros laboratorios homeopáticos (Boericke & Tafel), fue adiestrado por él mismo en la elaboración de los medicamentos.
El 23 de julio de 1880 Hering atendió a su último paciente a las 6 pm, cenó y se retiró a su estudio para proseguir la revisión de uno de los últimos volúmenes de su Opus Magna: The Guiding Symptoms of Materia Medica (de 10 tomos).
A las 10 pm llamó a su esposa porque le costaba respirar y momentos después murió.

Hering fue un escritor muy prolífico y un gran promotor de la Homeopatía. Escribió 352 artículos y libros.
Se destacan sus 5 grandes obras:
. The Domestic physician (Medicina Homeopática Doméstica. Ed Balliere) de 1835.
. Comparative Materia Medica, 1867.
. Materia Medica, 1873.
. Analytical Repertory of the Symptoms of the Mind, 1875.
. Condensed Materia Medica, 1877.
. The Guiding Symptoms of materia medica, 1880.
Fue editor de “North American Homeopathic Journal News”, de “American Homeopathic Materia Medica”, además de quien enunciara la "Ley de la Curación: La curación debe darse de arriba hacia abajo, del centro a la periferia, del órgano más importante al menos importante, y en el orden inverso a la aparición de los síntomas”.

* Anécdota de Hering y la serpiente surucucú (Lachesis)

Establecido en Paramaribo, capital de Surinam, dedicó el tiempo que su cargo le dejaba libre a la búsqueda y experimentación de nuevos remedios homeopáticos.

Seis años más tarde decidió publicar sus trabajos y volvieron las presiones; el propio rey de Sajonia intervino recomendando a Hering que no publicase. De nuevo se vioobligado a dimitir. 

Después de un largo y accidentado viaje con un naufragio de por medio, se estableció en Filadelfia desde donde extendió la homeopatía por toda América.

No escribió en contra de la homeopatía sino todo lo contrario; escribió varios libros de homeopatía, particularmente se destaca su última obra en diez tomos Guiding Symptoms of our Materia Medica, hoy por hoy, uno de los textos de fondo más importantes con los que cuenta el método.

Hering desarrolló la mayor parte de su actividad profesional en América, siendo el primer homeópata y difusor de la homeopatía en ese continente.

Fue un importante experimentador de remedios. 

Durante su estancia en Brasil experimentó, entre otros, el veneno de la serpiente surucucú (Lachesis). Esta serpiente es una enorme víbora que llega a alcanzar los tres metros de longitud y que, al contrario que otras más pequeñas, no duda en atacar a presas de gran tamaño como el hombre; esta circunstancia, junto a la enorme toxicidad de su veneno, la convierten en el ofidio más temible de América.

Hering encargó a unos cazadores de serpientes que le trajesen una surucucú a la hacienda en la que vivía junto a su mujer y a algunos sirvientes nativos.

Los cazadores trajeron al animal en una caja-trampa y advirtieron seriamente al doctor sobre el peligro al que se exponía, cobraron su encargo y desaparecieron tan rápidamente como habían venido.

Los sirvientes trataron de disuadir a su patrón de que intentase manejar a la serpiente, y como éste no hacía caso a sus advertencias, presas del pánico, abandonaron la hacienda.

Quedaron solos el temerario médico y su esposa. Hering retiró la tapadera de la caja y una lachesis de más de dos metros y medio de largo asomó su enorme cabeza sobre la cual el médico descargó inmediatamente un gran golpe con la mano abierta, dejándola aturdida por unos instantes, justo lo suficiente como para obligarla a morder un gran terrón de azúcar preparado para la ocasión. 

Antes de que la serpiente hubiese tenido tiempo de recuperarse, ya estaba de nuevo encerrada en su jaula. Pero lo peor no había llegado aún. Hering, satisfecho por el éxito de la primera fase de su experimento, tomó el terrón de azúcar impregnado de veneno y se lo aproximó a la nariz con el fin de identificar su olor, en el caso de que tuviese alguno. La simple olfacción (según otros fueron los polvos emanados de la trituración con lactosa) del terrible veneno lo hizo desmayarse por espacio de varias horas, tiempo durante el cual fue presa de un intenso delirio. Cuando se recobró de tal estado lo primero que hizo fue pedirle a su esposa lápiz y papel para anotar las sensaciones que recordaba haber experimentado durante su experiencia.

Así nació la materia médica de Lachesis, uno de nuestros más importantes policrestos. 

Para que hoy podamos disfrutar de las ventajas de este remedio fue necesario que un médico inteligente que vivió hace casi doscientos años afrontase, por amor a la homeopatía, peligros y dificultades casi insuperables. Y eso es, en cierto sentido, mágico, es decir, admirable, extraordinario.

Cuando algún tiempo después los sirvientes, temiendo encontrar muertos a Hering y a su esposa, volvieron a la hacienda, un doctor completamente vivo les envió a buscar de nuevo a los cazadores de serpientes para que devolviesen la surucucú a la selva. Tanto los sirvientes como los cazadores debieron de pensar que aquello era cosa de magia. Y lo era.”

Texto extraído de “La Magia de la Homeopatía” por Emilio Morales. Ed. Mínima.

Emilio Morales es Doctor en Medicina. Máster en Homeopatía. Miembro del grupo de investigación “Filosofía aplicada: sujeto, sufrimiento, sociedad” (perteneciente al Plan Andaluz de Investigación. Código: HUM-063). Autor de varios libros y artículos sobre homeopatía. Fundador del Instituto Médico de Estudios Hahnemannianos y de Editorial Mínima.

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